Las mujeres de Hopper

Zenda recomienda: Las mujeres de Hopper, de Ioana Gruia

Tras el éxito de su último libro de poemas La luz que enciende el cuerpo (Visor, 2021), Gruia regresa a la narrativa con este volumen de cuentos reunidos alrededor de la poética del pintor estadounidense Edward Hopper. Partiendo de esos universos a menudo solitarios, con un espacio abierto a la melancolía, Gruia dibuja el contorno de una Zenda recomienda: Las mujeres de Hopper, de Ioana Gruia

Escenario de cuerpos y almas

La semilla de Las mujeres de Hopper se encuentra en Nighthawks, un relato inspirado en el cuadro del mismo nombre con el que Gruia obtuvo el Premio Federico García Lorca  de cuento de la Universidad de Granada en 2007. La pieza partía de la representación contenida en el lienzo para contar una historia centrada en la adolescencia, en torno a Escenario de cuerpos y almas

Ioana Gruia: “Yo me siento habitada por los cuadros de Hopper”

“La literatura es una cuestión de miradas, yo creo en la literatura como artefacto visual. Aunque no sólo lo visual, que es un factor importantísimo, repercute en la intensidad erótica. Por supuesto, tanto la mujer como el hombre pueden ser objeto de miradas, masculina o femenina. Se ha criticado mucho, y con razón, el hecho de que Ioana Gruia: “Yo me siento habitada por los cuadros de Hopper”

Cuando cuadros cobran vida: ‘Las mujeres de Hopper’, de Ioana Gruia

Las mujeres de los relatos son niñas, adolescentes y adultas que se enfrentan a la soledad, a situaciones límite, a momentos de incertidumbre, al deseo y a la pasión, a la incomprensión de los hombres de sus vidas; a emociones y situaciones en las que se puede ver representada cualquier lectora. A través de música Cuando cuadros cobran vida: ‘Las mujeres de Hopper’, de Ioana Gruia

Ioana Gruia: “Lo más complejo al cambiar de lengua es la reinvención de la propia infancia”

Según afirma Gruia, estos relatos fueron escritos entre 2006 y 2012, después de lo cual los dejó dormir para retomarlos ahora. Sobre el hecho de haber pasado de la poesía y la novela a la narrativa corta, asegura que ha sido un reto agradable de afrontar. “Como decía Cortázar, el relato exige ritmo, precisión e Ioana Gruia: “Lo más complejo al cambiar de lengua es la reinvención de la propia infancia”